"¿Tienes alguna pregunta para nosotros?" suele llegar al final de la entrevista, cuando ya estás cansado y solo quieres que termine. Es un error tratarla como un simple trámite: es una de las últimas oportunidades que tienes para reforzar la impresión que dejaste, o para debilitarla si respondes "no, creo que está todo claro".
Por qué esta parte también se evalúa
Las preguntas que haces revelan qué tan bien investigaste antes de la entrevista, qué te importa realmente del puesto, y si estás pensando en el rol de forma seria o solo buscando cualquier trabajo. No es un espacio decorativo, es una señal más para el reclutador.
Preguntas que suman
- Sobre el rol en concreto: "¿Cómo se ve el éxito en esta posición durante los primeros 3 a 6 meses?"
- Sobre el equipo: "¿Cómo está compuesto el equipo con el que trabajaría directamente?"
- Sobre los desafíos actuales: "¿Cuál dirías que es el mayor desafío que enfrenta hoy esta área?"
- Sobre próximos pasos: "¿Cuáles son los siguientes pasos del proceso y en qué plazos suelen manejarse?"
Estas preguntas muestran que estás evaluando si el puesto también es una buena decisión para ti, no solo esperando que te elijan a ti.
Preguntas que conviene evitar (al menos en esta etapa)
- Preguntas sobre sueldo o beneficios como primera pregunta: no está mal preguntarlo en algún momento del proceso, pero como única pregunta al final puede sonar como que es lo único que te interesa.
- "¿A qué se dedica la empresa?": si la pregunta revela que no investigaste nada antes de la entrevista, genera el efecto contrario al que buscas.
- Ninguna pregunta en absoluto: transmite falta de interés genuino, incluso si internamente sí te interesa mucho el puesto.
"Cuando un candidato hace una buena pregunta sobre los desafíos reales del puesto, cambia por completo la dinámica: deja de sentirse un examen y empieza a sentirse una conversación entre dos partes evaluándose mutuamente."
Prepara 3 o 4 preguntas antes de la entrevista, sabiendo que algunas quizás ya se respondan durante la conversación. Llegar con preguntas listas, en vez de improvisarlas al final, es parte de la misma preparación que le das al resto de tus respuestas.
Por Pierre Ríos